Una novela que explora la existencia de herejes dentro del Vaticano y la venganza póstuma de Miguel Ángel.
Durante la restauración de los frescos de la Capilla Sixtina, los expertos descubren que en varias zonas Miguel Ángel dejó inscritas unas letras aparentemente sin sentido. Archivistas e investigadores del Vaticano intentan desentrañar el enigma, pero ninguno consigue resolverlo. El cardenal Joseph Jellinek, figura temida y una de las pocas personas con permiso para acceder al archivo secreto del Vaticano, se topa en su investigación con documentos ocultos que retratan a Miguel Ángel como un feroz adversario de la Iglesia.
A medida que el cardenal se adentra en aquella verdad prohibida, queda atrapado en una red de conspiraciones tejidas por figuras que actúan desde la penumbra. Finalmente, encuentra la respuesta al acertijo en la representación del profeta Jeremías, a quien Miguel Ángel pintó en la bóveda con sus propios rasgos, dejando allí una confesión cifrada.